Rearmonización cromática

 

Amigos de Armonía contemporánea, en esta oportunidad hablaremos nuevamente sobre rearmonización, especificamente sobre rearmonización cromática, un tipo de rearmonización sobre el cual nos explayaremos a continuación.

Antes que nada debemos tener en claro el concepto de rearmonización, y establecer las diferencias con el simple proceso de armonización de una línea melódica.

Cuando hablamos de rearmonización estamos refiriéndonos a realizar cambios en las armonías que acompañan a una melodía dada. Este proceso se realiza manteniendo la línea melódica sin cambio alguno, con el fin de conservar su esencia natural. A partir de allí se realiza la rearmonización propiamente dicha, la cual puede estar basada en diversos recursos armónicos. Muchos de estos recursos son estudiados en detalle en los libros Armonía contemporánea en el Jazz y otras músicas e Introducción a la Armonía abstracta.

Por su parte, la armonización de una melodía consta básicamente en la elección de distintas disposiciones de voces para lograr estructurar los acordes originales de una obra musical. Por dar un ejemplo claro, podemos armonizar con distintas disposiciones de voces una melodía que posee como cifrado original a un acorde Gmaj7, pero siempre manteniéndonos dentro de ese mismo acorde Gmaj7. En definitiva, armonizar una melodía no es otra cosa que elegir una «voicing» o disposición determinada para un cifrado en particular, sin cambiar el tipo de acorde original.

Ya dentro del proceso de rearmonización podemos cambiar los acordes originales a nuestro gusto, pero siempre basándonos en una regla fundamental, la cual se detalla en este video, y que en pocas palabras nos dice que la escala de la cual deriva todo nuevo acorde debe contener a la nota melódica como uno de los grados. En otras palabras, al elegir un nuevo acorde, éste debe derivar de una escala en particular que contenga a la nota melódica que estamos rearmonizando como uno de sus grados.

Como ya dijimos, la reamonización es un proceso que acepta diversas formas de interpretación, y por supuesto, diversos tipos de gustos personales. En este caso en particular hablaremos de rearmonización cromática, en la cual nuestros acordes irán moviéndose a través de semitonos, ya sea de forma ascendente o descendente.

Este tipo de movimiento cromático es simplemente una forma de trabajo concebida por nosotros mismos, la cual trabajaremos compás a compás a través de un determinado espacio de tiempo, o por qué no en toda la obra musical. De la misma manera, podemos establecer movernos a través de otro tipo de intervalos (rearmonizando la línea melódica mediante movimientos por tonos enteros, etc.) Ahora sí, hablemos de cuál será nuestra metodología de trabajo:

Como dijimos anteriormente, mantendremos la melodía sin modificación alguna, pues en la melodía se encuentra siempre el ADN de toda obra musical (recordemos que muchas obras musicales comparten una misma progresión de acordes, pero solo son distinguibles gracias a sus líneas melódicas respectivas).

Al momento de plantear nuestra rearmonización cromática debemos elegir desde dónde partir. Podemos hacerlo desde el mismo acorde en el cual comienza la obra original, o elegir cualquier otro que nos guste. Algo importante a tener en cuenta es lo siguiente:

Una nota melódica cualquiera siempre podrá armonizarse con uno o más acordes. Esto significa que no importa desde qué nota musical partamos, ni desde qué nota musical armemos nuestro nuevo acorde, pues siempre habrá una opción posible para lograr nuestro objetivo.

Sabiendo esto, solo basta elegir si queremos que el movimiento de nuestros acordes sea descendente o ascendente. A partir de allí podemos comenzar a diagramar los nuevos acordes de nuestra rearmonización. Por lo general, la nota del bajo será la fundamental de los nuevos acordes, pero esto no es una condición que deba cumplirse a rajatabla, pues es igualmente válido el uso de inversiones. Al comenzar nuestro proceso de rearmonización deberemos prestar especial atención a la nota melódica que queramos rearmonizar, como así también a la nota del bajo desde la cual armaremos nuestro nuevo acorde. Esto es algo de vital importancia, pues la nota melódica siempre estará sugiriéndonos un tipo de acorde en particular. ¿Cómo es esto? Pues simplemente continuemos leyendo:

Cada vez que intentemos rearmonizar una nota melódica, ésta nos brindará una paleta de uno o más acordes sugeridos para realizar nuestras elecciones armónicas, las cuales serán sin duda las primeras opciones para elegir. Por dar un ejemplo, si la nota melódica a rearmonizar es un sol, y en ese lugar nuestro nuevo acorde debe armarse a partir de la nota lab, podemos pensar en una acorde Abmaj7 como una opción posible, ya que sol es la 7ma mayor de lab. Otra opción posible es optar por un acorde Abm maj7, aunque esto quizás puedas sonar un poco más extraño. Por supuesto, todo nuevo acorde que se relacione de manera más estrecha con la tonalidad original de la obra sonará más natural y consonante a nuestros oídos.

Luego de haber entendido este proceso solo basta delegar el resto en nuestro gusto personal, es decir, tomar las decisiones más acertadas según dónde queramos ir en cuanto a sonoridad. Esto significa que solo depende de nosotros el hecho de optar por acordes con mayor o menor disonancia, o que se encuentren más cercanos o no a la tonalidad original.

Otra de las opciones posibles es elegir nuestros acordes agrupándolos de acuerdo a sonoridades específicas mediante el uso de algunos tipos de acordes como podrían ser los acordes dominantes, o simplemente a través de acordes que se estructuren en base a intervalos determinados (este último recurso es tratado en detalle en el libro «Introducción a la armonía abstracta» (ver la temática colores armónicos).

De esta manera solo resta explorar las diversas opciones que nos ofrece este tipo de rearmonización, probar, desechar, e ir eligiendo aquello que nos lleve hacia donde queremos ir, pues al fin y al cabo es nuestro gusto personal quien tiene la última palabra.

Ahora veamos un ejemplo claro de rearmonización cromática descendente sobre los primeros compases de «Someday my prince will come»:

 

fuente: Armonía contemporánea en el Jazz y otras músicas (2017)

 

Para ampliar todo lo descripto en este artículo, puedes consultar la clase abierta sobre rearmonización cromática en nuestro canal de YouTube:

 

Por último, puedes ver un ejemplo de rearmonización cromática sobre una obra completa en el siguiente video. En este caso elegimos rearmonizar un clásico de la historia del cine: «Somewhere over the rainbow».

 

 

Si la rearmonización es uno de tus temas favoritos, puedes consultar el capitulo sobre rearmonización en el libro Armonía contemporánea en el Jazz y otras músicas, como así también la sección de rearmonización en el libro Introducción a la armonía abstracta. También, puedes adquirir todos nuestros libros de armonía y teoría musical con descuento especial en esta página.

 

Será hasta un próximo encuentro!

Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.